Iván Castro, tipógrafo y caligrafista especializado en Lettering

Iván Castro: “Es un buen momento para el lettering hecho a mano”

Hace más de 15 años que Iván Castro recibió el primer encargo para diseñar letras, su pasión desde niño. Y lo recuerda con el mismo cariño con el que habla de todos sus proyectos, entre ellos, el diseño del nuevo logo de Imborrable, que lucirá flamante en nuestros nuevos cuadernos

Profesor de caligrafía, lettering y tipografía desde hace 12 años, imparte videotutoriales en Domestika. Portadas de vinilos, carteles de teatro, libros o escaparates de locales son algunos de los lienzos en los que Iván plasma su estilo retro-pop. Hemos mantenido una charla con él para que le conozcas mejor. Avisamos: el lettering de Iván Castro crea adicción.

Iván Castro haciendo lettering

Tus letras respiran un aire pop y retro, ¿Te atraen estos estilos especialmente o la elección depende más de las necesidades de cada trabajo?
Pues las dos cosas. Desde los años 30 hasta los 60, más o menos, podemos hablar de una especie de “edad de oro” de la letra dibujada a mano, del lettering, vamos. Es un momento de la historia que me atrae especialmente (no sólo a nivel de formas de letra, también en diseño, arquitectura, moda…) Pero más allá de eso, siempre pongo por delante las necesidades particulares de cada proyecto. Una cosa es lo que me interese a mí y otra lo que necesite mi cliente. A veces puede coincidir, pero esta sería una circunstancia casual.

Vives y trabajas en Barcelona, ¿crees que hay mercado en España para los leteristas? ¿valoran las empresas tu trabajo y la parte artística que hay detrás?
Sí, yo particularmente trabajo tanto para clientes de ámbito nacional como de fuera del país. Es un buen momento para la letra hecha a mano y tanto estudios o agencias como clientes finales valoran el trabajo bien realizado. Por supuesto, esto es generalizar, siempre te encuentras casos en los que no te sientes demasiado cómodo en la relación con el cliente, pero imagino que esto pasa siempre. En mi caso, suelo evitar estas situaciones.

Publicidad, editorial, diseño, branding… ¿Con qué tipo de trabajos disfrutas más?
No depende tanto del tipo de trabajo como de la relación con el cliente, la verdad. Cuando más disfruto es cuando hay una buena dirección de arte y al mismo tiempo cierta libertad creativa. Es decir, me lo paso muy bien cuando se me lanzan unas pautas generales, puedo moverme dentro de unos márgenes cómodos y cuento con la confianza y la complicidad del cliente. Y esto puede pasar en cualquier tipo de trabajo.

evolución del lettering de imborrable

Como diseñador del nuevo logotipo de Imborrable, ¿nos puedes contar en qué te inspiraste? ¿Cómo trabajaste con el equipo de Imborrable el briefing para el diseño?
Pues en este caso fue más o menos como explico en la respuesta anterior. Desde Imborrable se me pasaron unos referentes bastante concretos, pero tuve la opción de partir de ese material y llevarlo a un terreno más conveniente para las necesidades del cliente y al uso que se le iba a dar al logo.

Como estudio de diseño especializado en productos de papel, siempre nos gusta preguntar a los artistas qué parte de su trabajo realizan en papel y cuál en digital. ¿Cuál sería tu metodología de trabajo?
Mi trabajo es eminentemente manual. Por supuesto que uso el ordenador para algunas cuestiones técnicas, pero más bien a nivel de retoque y montaje, y de preparar originales finales. Pero prácticamente nunca uso la máquina para generar formas de letras, salvo en casos muy concretos.

libro de Iván Casro "El ABC del Lettering"

Como diría Umbral… habrás venido a hablar de tu libro, así que vamos a ello… ¿qué es `The ABC of Custom Lettering´ y cómo surge la necesidad de escribir un libro sobre tu profesión?
The ABC… es, en esencia, un manual de caligrafía y lettering. La cosa nace hace más o menos un par de años cuando Yak, de Korero Press, una editorial británica con la que ya había trabajado en alguna ocasión, me hace la propuesta, que yo acepté encantado siempre y cuando pudiera hacerlo bien. Es un momento en el que hay mucho interés por la disciplina y por tanto, hay un buen puñado de engendros editoriales que aprovechan el tirón pero aportan poco, ya que básicamente son libros de actividades para marujas contemporáneas. Era necesario un manual que explicara la raíz del asunto desde una perspectiva seria, pero sin perder el contacto con el lector. Yo soy profesor de caligrafía, lettering y tipografía desde hace 12 años, y para mí era relativamente fácil hacer esta tarea: se trataba de pasar a papel el contenido de mis clases. No puedo estar más contento del resultado, y estoy recibiendo muy buen feedback.

“Mi trabajo es eminentemente manual, casi nunca uso el ordenador para hacer lettering”

Háblanos un poco de tus orígenes, ¿de dónde te viene el gusto por la caligrafía? Cuando eras niño, ¿soñabas con dedicarte a esto? ¿Por qué te decantaste por este oficio?
Pues lo cierto es que no recuerdo un momento en el que dijera “me gusta esto de las letras”, sino que de alguna manera es algo que siempre ha estado ahí. Ya de muy pequeño me interesaban mucho las formas de las letras, desde los rótulos que había por la calle hasta las cabeceras de los tebeos viejos de Bruguera que había por casa. Me fascinaban. Durante una época, sobre los 10 años más o menos, me dio por dibujar letras góticas por ahí, y habré dibujado también cientos de veces la S de Superman, hasta que entendí cómo se hacía. Tiene una forma muy compleja. No había escuchado en mi vida las palabras “diseño gráfico”, pero era consciente de que las letras las dibujaba alguien. Y fíjate, ahora me dedico a eso.

Con 38 años y más de 15 de experiencia, ¿cuál fue tu primer encargo “en serio”?
Pues mi primer encargo remunerado fue en el verano de 1999. Me pidieron unas páginas de un cuaderno de bitácora de un capitán de barco así como de época. Era para un spot de unos fascículos con los que te montabas una goleta o algo así. ¡Me pagaron 50.000 pelas!

Cuéntanos… ¿cuál es el trabajo del que te sientes más orgulloso?
No tanto por motivos profesionales, sino más bien personales, el vermut El Bandarra es un proyecto al que le tengo mucho cariño. También la rotulación de la Coctelería Tahiti, que acaba de cerrar. Y bueno, el manual The ABC of Custom Lettering.

¿Tienes algún ídolo o artista fetiche dentro del mundo del lettering que te inspira?
Mi maestro Keith Adams es una referencia para mí siempre. De la misma forma, mi compañero de fatigas Oriol Miró (y también alumno de Keith) es, posiblemente, el mejor calígrafo vivo del mundo y tenerlo cerca es una suerte. Por otra parte, hay muchos artistas anónimos de mediados del s.XX que configuraron la gráfica popular de ese siglo que me inspiran todos los días.

“Habré dibujado cientos de veces la S de Superman, tiene una forma muy compleja”

¿Qué proyecto tienes en marcha ahora? ¿Qué será lo próximo que veamos de Iván Castro?
Pues justo ahora me lo estoy pasando muy bien porque estoy experimentando con soportes en los que no había trabajado hasta ahora. Estoy diseñando una colección de calcetines y ya hay dos modelos en producción. Trabajar con las limitaciones que te da el punto es muy divertido, hay que pensar en trabajar en píxeles. También tengo un par de cosas por hacer de caligrafía en espacios públicos en Sant Boi, la ciudad donde vivo cerca de Barcelona.

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Rocío Macho
Periodista multitarea. Me gusta la literatura, el arte y el diseño. A veces duermo, el resto del tiempo, escribo.

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