Cuaderno Arty de Germán Torres (La Trastería) e Imborrable

Germán Torres: “Una impresora de los años 50 inspiró el proyecto de La Trastería”

Si no conoces a Germán Torres, seguro que te enamoras a primera vista de su estilo retro cercano al cómic. Y es que este ilustrador barcelonés ha trabajado para Marvel, DC, Dynamite, IDW Publishing y es co-fundador del estudio La Trastería, un taller de impresión artesanal que traslada esta técnica de estampación al mundo de la ilustración y el diseño. Una de las portadas de la nueva colección de cuadernos `arty`, que Imborrable lanzará próximamente, lleva su sello. No te pierdas la charla que hemos mantenido con él. Os presentamos a Germán Torres, un amante de lo analógico.

Cuaderno Arty DIN A5 de Imborrable y La Trastería Germán Torres

Tus ilustraciones tienen un aire infantil al tiempo que son ácidas y muy `comiqueras´, ¿Qué porcentaje de tu obra está influida por el mundo del tebeo?
Casi todas las ilustraciones que hago vienen influenciadas por el mundo del cómic en, al menos, un 80%. Mis primeros trabajos fueron en ese sector y estuve unos años dedicado exclusivamente a él como dibujante, entintador y colorista, sobretodo en series americanas con las que, en esa época, aún era relativamente fácil conseguir vivir del cómic.

Después tuve la oportunidad de dar el salto al mundo de la ilustración y últimamente al diseño de personajes, lo que me permitió explorar otras vías para mi estilo más comiquero.

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¿De dónde te viene esa tendencia a dibujar monstruos?
La verdad es que no tengo ni idea, supongo que nunca he sido un dibujante al que le guste representar la realidad, en parte porque nunca se me ha dado muy bien, ya desde pequeño y después en el instituto siempre me encontraba dibujando los pupitres con bichos raros y otros mundos. Es mi manera de evadirme de todo pero también es mi manera de disfrutar y divertirme trabajando.

¿Qué importancia tiene en tu obra el uso del color? ¿Cuáles son los colores que prefieres y porqué?
El color es quizás lo que menos estudiado tengo, todavía hago pruebas y experimentos para intentar encontrar una manera nueva de hacer y, aunque no dan mucho resultado, siempre acabo incorporando algún descubrimiento a mi flujo de trabajo.

En general solo utilizo colores planos, y muy poco o nada de degradado. Me gusta jugar con la mancha de color y la ausencia de línea, pero esto puede cambiar mañana. Ni siquiera tengo una paleta de color con la que suela trabajar más a menudo. Lo que me pida el cuerpo en ese momento.

“Me gusta la limitación que ofrece el letterpress y la serigrafía en cuanto al uso de colores”

Solo hay una cosa que sí que he incorporado de manera habitual, desde que abrimos La Trastería me he acostumbrado a usar muy pocos colores en las ilustraciones, de dos a cuatro tonos. Me gusta la limitación que ofrece el letterpress y la serigrafía en cuanto al uso de colores y aunque no tenga que imprimir la ilustración es algo que sigo aplicando, me obliga a esforzarme más en el resultado final.

¿Tienes un estilo definido que puedas describir o prefieres no encasillarte?
Desde que empecé como dibujante he realizado todo tipo de encargos, es lo que me da de comer y nunca pongo por encima de eso el reivindicar mi estilo. Soy lo que se llama un mercenario (risas).

Tengo que reconocer que estos últimos años La Trastería me está permitiendo realizar proyectos muy libres en los que si que estoy explorando un estilo propio, muy inspirado por los dibujos animados de los años 30-50. Y la verdad es que estoy disfrutando mucho.

¿Qué artistas te inspiran?
¡Un montón! Y la lista crece cada día… Desde los de Disney que ya me maravillaron de niño (a los que realmente descubrí y disfruté años después) Mary Blair, Frank Thomas, Glen Keane a otros más modernos como Eric Tan, Nico Marlet, pasando por el mundo del cómic, mi principal inspiración con artistas como Jaime Hewlett, Moebius, Kirby, Cyril Pedrosa, Barbucci, David Rubín… La lista podría no acabar nunca.

¿Por qué decidiste ser ilustrador, era lo que deseabas hacer desde niño?
Al salir del instituto mi idea era hacer Multimedia y fotografía. Al ir a ver la universidad e informarme sobre el título, me dio la sensación de que estaba demasiado enfocado hacia la fotografía. Casi a última hora decidí seguir mis estudios en la Escuela Joso. Allí conocí a muchos compañeros que me pegaron el amor por los cómics y tuve la suerte de empezar a trabajar antes de acabar las clases.

Se puede decir que siempre he querido trabajar dibujando, pero nunca he sabido exactamente en qué especialidad, me he ido dejando llevar por cada momento supongo.

Háblanos un poco de La Trastería, ¿cómo surge la idea de trasladar la impresión artesanal al mundo de la ilustración?
Teníamos la sensación de que se hacían pocas cosas elaboradas en ilustración que estuvieran exclusivamente pensadas para ser impresas en impresión artesanal (en concreto en letterpress, porque en serigrafía siempre ha habido maravillas), eso nos movió a crear el proyecto y a investigar maneras de aprovechar las limitaciones de la impresión tipográfica.

¿De dónde sacasteis la Minerva Heidelberg de los años 50? ¿Es una herencia familiar? Nos morimos de ganas por conocer su historia
La Pecosa, como la llamamos cariñosamente por las motas de tinta que cubren todo su chasis después de tantos años de servicio, se la compramos a un impresor que se había jubilado, antes siquiera de haber definido lo que sería el proyecto de La Trastería. El nos enseñó las cuatro nociones para poder usarla. Después vinieron meses de sangre, sudor y lágrimas para aprender bien el oficio pero afortunadamente tuvimos buenos maestros.

¿Crees que en plena era digital vivimos un resurgir de las técnicas artesanales? ¿Estáis teniendo éxito con La Trastería?
Puede que haya habido un pequeño boom de estas técnicas, pero nunca han dejado de utilizarse, quizás ahora están más visibles en el mundo del diseño gráfico y la ilustración pero siempre han estado allí, porque son una opción más. Quiero decir, que para mí más que un resurgir, es el redescubrimiento de técnicas que habían estado algo apartadas.

No creo que sea una moda pasajera, la gente ahora sabe de lo que son capaces estas técnicas y simplemente las tiene en cuenta si el trabajo pide ese acabado o no. El ejemplo es que La Trastería funciona cada vez mejor.

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“Mi primer trabajo como ilustrador fue dibujando cómic erótico para una editorial holandesa”

Como estudio de diseño especializado en productos de papel, nos interesa conocer especialmente ¿qué parte de tu trabajo como ilustrador realizas en papel y cuál en digital?
Normalmente, hago boceto y tinta sobre papel y luego ya paso al ordenador para dar color, aunque últimamente también estoy entintando en el ordenador, ya que así puedo jugar mejor con la línea y decidir cuales quiero quitar, añadir otras. En definitiva, me da más libertad.

Puntualmente, a modo de disfrute total, lo hago todo en papel, como los monstruos de los viernes de La Trastería; así investigo otras formas de colorear y otras texturas.

¿Recuerdas cuál fue tu primer encargo “serio” como ilustrador?
Sí, mi primer trabajo “serio” y con una tarifa que me permitió dedicarme a tiempo completo a esto, fue el de dibujante de cómic erótico para una editorial holandesa.

¿Cuál es el trabajo del que más orgulloso te sientes?
Todo lo que estamos haciendo con La Trastería me está dando grandes satisfacciones y, sobre todo, la oportunidad de trabajar en colaboraciones increíbles con gente que hemos conocido gracias a este proyecto. Así que mi trabajo como ilustrador en La Trastería es del que más orgulloso estoy.

Por tu experiencia como trabajador del sector ¿crees que se valora la ilustración en España?
Sí, los que trabajamos en ella la valoramos un montón (carcajada!) No, en realidad tienes que estar continuamente batallando por un sueldo digno y la mayoría de veces ni lo consigues. Según que empresa, hasta tienen la poca vergüenza de intentar bajarte el presupuesto hasta 3 veces y tú te niegas, pero claro, al día siguiente ya tienen a un ilustrador trabajando con ese precio. Tenemos muchos problemas dentro y fuera del sector.

Es complicado, ¿cuantos amigos o conocidos te piden un dibujo y te dicen que son 5 minutitos de nada? Es algo enquistado, no se valora la profesión, eres el que hace dibujos y es difícil reeducar en otro sentido, o al menos no tengo idea de como hacerlo.

¿Qué será lo próximo de Germán Torres y de La Trastería? ¿En qué estás trabajando ahora mismo?
Estamos trabajando en muchas cosas, y podemos hablar de muy pocas, ¡jaja! Por el momento solo podemos decir que esto sigue viento en popa a toda vela, ¡y que siga así!

Cuaderno de Puntos. Cuaderno Arty de Imborrable. Portada ilustrada por La Trastería.
Cuaderno Arty de Imborrable ilustrado por Germán Torres (La Trastería). Cuaderno DIN A5 de 144 páginas.

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Rocío Macho
Periodista multitarea. Me gusta la literatura, el arte y el diseño. A veces duermo, el resto del tiempo, escribo.

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