Cabecera Generación Peter Pan

Los `kidults´ y su necesidad de consumir y contar historias

¿Imaginas a tus padres con tu misma edad, plantados delante de la tele a las 2 de la madrugada, tragándose el enésimo capítulo de una serie sobre dragones? ¿Ves a tu madre escribiendo relatos en libretas en blanco? Está claro que los treintañeros de hoy no somos como los de generaciones pasadas. Nos llaman la generación Peter Pan (en inglés, `kidults´) porque nos resistimos a crecer, a abandonar del todo mundos de fantasía más propios de la infancia que de la madurez.

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A pesar de que, como nuestros padres, los treintañeros de hoy trabajamos, tenemos pareja, hijos e hipoteca (una bien gorda!); de alguna forma nos resistimos a dejar de ser niños, manteniendo vivo ese contacto con lo imaginario, con los universos de ficción, buscando llenar nuestro tiempo de ocio con actividades relacionadas con la nostalgia de la infancia.

Astronauta Rojo 2001 Odisea en el Espacio

Mundo Parque Jurásico

Jóvenes ávidos de historias

El fenómeno de las series es una muestra de esa avidez por las historias de ficción que tenemos los jóvenes actuales. Un formato que se prolonga en el tiempo mucho más que una película de dos horas, como si no tuviéramos suficiente con acompañar a los personajes de la historia por un periodo de tiempo tan breve, y necesitásemos seguirlos en la evolución de sus vidas; algo solo posible con una serie. Es como cuando terminas una novela y te has encariñado con el protagonista, cuesta mucho pasar la última página y desearías poder saber qué es de su vida después de que tú terminas la novela.

Pleasentville Chica Paraguas Blanco y Negro

La serie de la cadena norteamericana Game of Thrones, basada en los libros de George R.R. Martin es el paradigma de una juventud enganchada a los universos de ficción. ¿Necesidad de evasión? quizás, pero también se trata de mantener activa la imaginación y la capacidad de fabular, porque nuestra generación se ha criado con la suerte de poder fomentar esa cualidad -la de imaginar- propia únicamente del ser humano. Y surge de la misma capacidad fabuladora la pulsión de contar historias en libretas en blanco, como una forma de emular a los escritores y guionistas de nuestras series y libros favoritos. Porque crecimos jugando a comer ratones como Diana en `V´ y creíamos que existía un coche que hablaba con su conductor, nuestra afición por consumir y contar historias es algo que forma parte del ADN de la juventud de hoy en día.

libretas en blanco

Libretas en blanco por todos los rincones

Quien más y quien menos atesora en sus estanterías colecciones de libretas en blanco por estrenar, esperando que alguien las abra y vuelque sobre sus páginas lo que lleva meses, quizás años, imaginando. Desde aquí os invitamos a practicar el gratificante arte de contar historias. Aunque creas que no sabes, tu imaginación es solo tuya y tus mundos de fantasía, diferentes a los de los demás. ¿Te atreves a plasmarlos sobre el papel? Échale un vistazo a nuestro cuaderno más nostálgico, el Hoverbook. ¡Los 80 en su más pura esencia!

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Rocío Macho
Periodista multitarea. Me gusta la literatura, el arte y el diseño. A veces duermo, el resto del tiempo, escribo.

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