Cuadernos DIN-A5 de ilustradores Imborrable. Cuadernos creativos.

Cómo hacemos nuestros cuadernos resistentes

Nos pirran los cuadernos de todo tipo y, como vosotros, no podemos dejar de coleccionarlos como un souvenir. Por eso, hemos tenido entre nuestras manos muy diferentes tipos de libretas y encuadernaciones. Cuadernos resistentes con tapa dura, otros no tanto pero muy flexibles, los que se abren del todo, los que llevan espiral… Desde pequeños nos especializamos en el mundo cuaderno, pero… ¿Cómo se deben fabricar para lograr que sean cómodos y manejables, a la vez que duraderos? te revelamos uno de los secretos de Imborrable.

Encuadernación rústica cosida para cuadernos resistentes

La encuadernación rústica es aquella que entre los no iniciados se conoce como “de tapa blanda”. En ella el cuaderno o libro, una vez cosido o encolado, se forra con una cubierta de papel o cartón, que no suele ser rígida y va encolada a su vez al lomo.

Los Imborrable están encuadernados en rústica pero con sus páginas cosidas a mano, lo que los hace más duraderos. Como no hay nada más molesto que, al abrir completamente un cuaderno, las hojas del centro se suelten y se caigan; en Imborrable tenemos obsesión por los cuadernos resistentes, porque nos gusta que aguanten el trote que les damos: viajes en la mochila, trayectos en el autobús apretujados en un bolso, doblados en el bolsillo de la chaqueta (para eso, ya lo sabéis, tenemos los Memos, que caben en cualquier parte)… Sufren mucho, para qué lo vamos a negar, así que nos preocupamos de que sus páginas no se separen ni aunque les pase por encima una apisonadora -cosa que por nada del mundo le haríamos a una libreta, ¡ojo!-.

Cuadernos Resistentes Imborrable

Si tenéis curiosidad por saber cómo fabricamos nuestras libretas, os contaremos que para encuadernarlas en rústica cosida se sigue el siguiente procedimiento:

  1. Se cosen los pliegos (las páginas formando pliegos mínimo de 4 hojas), uniéndolos entre sí como un bloque.
  2. El bloque de pliegos de papel una vez cosido, se une a la portada o cubierta mediante cola caliente.
  3. Se deja enfriar y ¡ya está listo!

Este tipo de encuadernación es la más resistente y que ofrece mejor calidad después de la encuadernación en tapa dura, que tiene el inconveniente de que, al no ser flexible, no permite la manipulación de los cuadernos Imborrable, pensados para pesar poco y ser cómodamente transportados.

Sabías que…

La encuadernación en rústica se popularizó entre algunas editoriales, a finales del siglo XIX, que comenzaron a producir novelas baratas de forma masiva, gracias a la disminución de la tasa de analfabetismo en la población europea y al coste de producción -inferior a la encuadernación en tapa dura-, que permitía fijar un precio de venta muy asequible para la clase obrera. Sería lo que hoy conocemos como libros de bolsillo.


Un ejemplo de este tipo de novelas eran los conocidos en Inglaterra como penny dreadfuls (que podéis ver en la galería de fotos superior), libros de muy bajo coste productivo que valían un penique y contaban historias de terror. Sí, sí, como la serie que lleva su nombre.

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Rocío Macho
Periodista multitarea. Me gusta la literatura, el arte y el diseño. A veces duermo, el resto del tiempo, escribo.

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