Michael Sowa Amelie Poulain

15 años de Amélie y los animales de Michael Sowa

¿Cómo es posible que una chica con perfil de psicótica en potencia enamorara a toda una generación? ¿Desde cuando es favorecedor llevar el flequillo casi a ras del nacimiento del pelo? Estas y otras preguntas nos las hacemos ahora, 15 años después del estreno de Amélie. Una película que perdura en el imaginario colectivo gracias, en buena parte, a la música de Yann Tiersen y las ilustraciones de Michael Sowa. ¿Te apuntas a un revival?

Amelie Poulain fotografiando un conejo en el cielo
Amelie Poulain (2001) – Jean-Pierre Jeunet

Actualmente, muchos piensan que el fenómeno Amélie fue desproporcionado. La película era cursi y demasiado comercial para ser de Jean Pierre Jeunet, quien nos tenía acostumbrados a rarezas como Delicatessen o La Ciudad de los Niños Perdidos. Sin embargo, en su momento marcó un antes y un después en el cine francés.

Su estética fue copiada en películas y spots publicitarios posteriores, y nos hartamos de escuchar las melodías repetitivas de Yann Tiersen. Y también de verle pasearse por todos los festivales de música indie del territorio nacional. Malasaña se pobló de jovencitas -entre las que me incluyo- con el pelo cortado a lo ‘bob’ con flequillo cortísimo. Las faldas se llevaban por debajo de la rodilla con botas Dr. Martens. Nadie escapaba al influjo de Amèlie, una película que a unos cuantos nos cambió la vida, al menos por un tiempo. Personalmente, debo confesar que la vi en el cine… ¡tres veces!

Amelie Poulain caminando en el Metro. Dibujos de animales se ven en el fondo.
Amelie Poulain (2001) – Jean-Pierre Jeunet

¿El secreto de este éxito? Apelar a la inocencia perdida de los adultos, a la bondad oculta en las personas, y a la fantasía de enamorarse de un desconocido. Envolviéndolo todo en un papel de regalo colorista y pop, algo que tiene en común con los cuadernos Imborrable y a lo que contribuyó el ilustrador Michael Sowa. Todo ello explotando al máximo la faceta más romántica de París: sus calles, sus cafeterías con encanto… Con una protagonista que encarnaba como nadie la belleza femenina francesa. Pequeña y delicada como una muñeca de porcelana, cuesta imaginar otra Amélie Poulain que no sea Audrey Tautou, pese a que el guión estaba pensado para la británica Emily Watson. En este vídeo podéis ver la grabación del casting con el que consiguió el papel. Solo para fans muy fans.

Amelie Poulain jugando a los médicos con un cocodrilo imaginario
Amelie Poulain (2001) – Jean-Pierre Jeunet

Michael Sowa y las referencias pictóricas en Amèlie

Ya para empezar, la estética del film es muy pictórica. Los colores saturados (ese verde y ese rojo inconfundibles). Los primeros planos de Amélie que son como retratos, el cuadro de Monet que el vecino de los huesos de cristal pinta de forma obsesiva, una y otra vez… Y, cómo no, los animales en las pinturas y el mobiliario, diseñados por Michael Sowa exclusivamente para la película. ¿Recordáis cómo cobraban vida cobran vida en la habitación de nuestra heroína? ¡A nadie le pasó desapercibido ese perro con collarín en el cabecero de su cama!

Para quienes no le conozcáis, Michael Sowa es un pintor e ilustrador alemán de más de 70 años. Su estilo se caracteriza por combinar lo onírico con lo surrealista, con una presencia ineludible de animales en sus cuadros. Aunque ya era conocido en Alemania, y en 1996 publicó el libro Sowa’s Ark: an Enchanted Bestiary, fue en 2001 cuando se hizo mundialmente famoso gracias a Amélie.

Comparte este post

Rocío Macho
Periodista multitarea. Me gusta la literatura, el arte y el diseño. A veces duermo, el resto del tiempo, escribo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *