Toy Art Sentaet

Toy art, esos juguetes para niños grandes

El universo del diseño y el arte asiste desde hace veinte años a un fenómeno con multitud de adeptos en todo el mundo: el toy art. Auténticos coleccionistas de obras de arte capaces de gastarse en un “juguete” de vinilo lo que les costaría un cuadro en una subasta de Sotheby’s. Arte callejero, toques de Lowbrow, diseño industrial y gráfico e incluso, a veces, artesanía, se suman en esta disciplina que invita a los adultos a llenar sus estanterías de juguetes con los que no jugará nadie nunca. Conoce en este post más sobre este arte, pero cuidado, que engancha.

Hong Kong, la cuna del toy art

¿Por qué será que las corrientes más “frikis” relacionadas con el mundo de la ilustración o los dibujos animados vienen de Asia? El toy art no es menos. Y es que esta tendencia artística nació en Hong Kong en los años 90, de la mano de los artistas Michael Lau y Eric So. El vinilo fue el material escogido para crear unos juguetes coleccionables, de edición limitada y dirigidos a adultos.

En sus orígenes el toy art, también conocido como Vynil Art, consistía en diseñar esculturas con apariencia de juguete de vinilo, con una altura de 5 a 20 centímetros, sobre una base blanca o negra. Pronto, grafiteros, dibujantes de cómic o ilustradores  comenzaron a customizar estos juguetes para adultos, haciéndolos muy populares -y caros-.

Hoy en día los toy art se fabrican en vinilo, ABS, madera, papel o incluso cerámica; y se producen en series de menos de 2.000 unidades. De ahí que se hayan convertido en exclusivas piezas de culto. En ocasiones esta serie se fabrica en un color plano, como el blanco, para que distintos artistas los personalicen (custom toys). Existen, incluso, galerías de arte dedicadas a mostrar estas obras, como la Toy Art Gallery en Hollywood. En ella puedes encontrar referencias a muchos artistas de esta disciplina.

Dunny KidRobot Toy Art
Figuras “DUNNY” de KidRobot. Muy populares entre los seguidores del Toy Art

Custom toys en España: el Sentaet

Juan Carlos Iñesta, ceramista de la localidad de Manises y alma de la firma de diseño de cerámica Domanises, produjo en 2014 un toy art de este material, diseñado por Cote Escrivá, al que bautizó como “el Sentaet” (“el sentadito”, en valenciano). Ese mismo año, los artífices de esta escultura para coleccionistas invitaron a customizar “sentaets” a artistas de la talla de Ricardo Cavolo, Jorge Lawerta, Bakea, Brosmind, María Herreros, Elena Mir, Alex Trochut, Rubenimichi y así hasta un total de 22. Todos los toy art personalizados participaron en una exposición en Valencia: el Sentaet Custom Tour.

Otro ejemplo de esta industria, aún incipiente en España si la comparamos con EE.UU, es la empresa de figuras de cerámica Lladró. Que vosotros diréis… ¿he leído bien? ¿¿¿Lladró??? Esto… sip. La firma de cerámica decorativa española más internacional, más cotizada y de gusto más cuestionable también se ha metido a fabricar toy arts. Y lo ha hecho encomendándose al diseñador industrial Jaime Hayón. Un referente de la “modernor” del diseño de mobiliario. Sus muñecos The Guest para lladró ya han sido customizados por Tim Biskup, Devilrobot, Rolito y el mismísimo diseñador de moda Paul Smith.

Conoce en nuestra sección de entrevistas a Lawerta o Bakea, entre otros artistas

 

 

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Rocío Macho
Periodista multitarea. Me gusta la literatura, el arte y el diseño. A veces duermo, el resto del tiempo, escribo.

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