Tarjetas de visita: ¿Por qué perduran en un mundo tan digitalizado?

03/07/2020 · Post

Con la llegada de la digitalización y todas las herramientas que nos facilita Internet muchos de los recursos tradicionales para mantener el contacto profesional están desapareciendo. Sin embargo, aún existe uno clásico que goza de presencia en todas las reuniones de trabajo que se producen de forma física. Estamos hablando de las tarjetas de visita.

Ninguna compañía puede permitirse el lujo de no facilitar tarjetas de visita a sus empleados, o se arriesgará a perder una posibilidad de establecer nuevos contactos profesionales a sus trabajadores y por tanto de aumentar su productividad y rentabilidad.

tarjetas de visita Edotgraf
Ejemplo tarjetas de visita, vista frontal y trasera

Un poco de historia: ¿De donde provienen las tarjetas de presentación?

La historia de las tarjetas de visita se remonta a la Europa del siglo XVII con la distinción de clases sociales. Los aristócratas y personas de la alta sociedad comenzaron a entregar papeles con sus datos impresos a sus súbditos. Esto les permitía simbolizar poder y presencia.  Además, solían ser usadas por estos personajes burgueses al presentarse en una reunión. Se entregaban al portero y éste la utilizaba para saber quién acudía a la reunión, para presentarlo a viva voz al resto de asistentes. También eran usadas para reclamar que se había realizado una visita. Si por ejemplo se pasaba a visitar a alguien que no estaba disponible en ese momento, se dejaba una tarjeta de visita al servicio para que se notificara a los habitantes de un domicilio que habían sido visitados.

Por aquel entonces estas “tarjetas” eran auténticas obras de arte. Muchos fueron los artistas a los que se les encargaba diseñar e ilustrar algunas de esas cartulinas, con el fin de que el anfitrión pudiera presumir frente al resto de la alta sociedad. No fue hasta mediados del siglo XX cuando las tarjetas de visita comenzaron a usarse mayormente como tarjeta comercial entre los profesionales y trabajadores.

tarjeta de visita fholio

¿Cómo es posible que un formato físico como las tarjetas de visita goze aún de protagonismo en plena era digital?

Enumeraremos algunos de los puntos clave que han ocasionado que las tarjetas de visita sean un elemento perdurable aún dentro del mundo empresarial. Estas 4 características son las que mantienen a las tarjetas de visita como un elemento estratégico en los entornos profesionales.

A. Facilitan el contacto

La tarjeta de visita permite localizar a una persona de forma ágil y rápida. No tienes que buscarla en directorios ni herramientas digitales. Es una forma directa de entregar los datos de contacto (e incluso los perfiles sociales) al resto de profesionales que se han reunido contigo.

B. Una carta de presentación

Se trata de una carta de presentación profesional o personal. Una tarjeta de visita debe decir mucho de ti, ya que se trata de la primera toma de contacto que tendrás a la hora de realizar networking con otros profesionales. Muchas de las buenas relaciones profesionales se forjan cara a cara, y es precisamente en ese momento cuando nos hemos reunido físicamente donde una tarjeta de visita toma presencia y notoriedad. Podríamos entender además el intercambio de las tarjetas como un “ritual a seguir” al comenzar cada reunión de trabajo. Este pequeño gesto ya está muy arraigado en el sector y se repite constantemente tras cada reunión.

C. Mejora tu imagen profesional.

Las tarjetas de visita ayudan a mejorar la imagen profesional de cualquier empresa o trabajador. Si acudes a una reunión y eres el único candidato que no lleva una tarjeta de visita, reflejarás una imagen profesional algo descuidada y pobre. Evitar que se dé esta situación es una obligación para la empresa.

D. No existe una alternativa digital universal

Podemos afirmar que las tarjetas se mantienen porque no existe una alternativa digital que se utilice de forma estandarizada a día de hoy. No contamos con una aplicación con la que se pueda producir el intercambio de contactos de forma sencilla (por ejemplo al acercar dos teléfonos).

tarjetas de visita Vanacco.com

¿Qué debemos de tener en cuenta antes de ponernos a diseñar nuestras tarjetas de visita?

1. El Contenido

Una tarjeta de visita es básicamente un trozo de papel que contiene información sobre una persona en particular. Deberemos ser cuidadosos con el contenido para no introducir demasiada información evitando sobrecargar la tarjeta. Al mismo tiempo deberemos de procurar que esta información tampoco sea escasa, para asegurarnos que la tarjeta cuente con utilidad. Para ello es necesario tomar en consideración para quién estamos diseñando la tarjeta de visita y el contexto en el que va a ser utilizada.

2. Identidad de Marca

Si estamos diseñando una tarjeta de visita para una empresa que ya existe previamente es importante que nos familiaricemos con los elementos que forman parte de su identidad visual. De esa forma a la hora de realizar el diseño, éste no se verá como algo ajeno a la marca. Lo mínimo a detallar a la hora de ponernos con el diseño de la tarjeta de visita sería el logo, las tipografías y los colores corporativos de la identidad empresarial. En ocasiones podemos encontrar otro tipo de patrones más sutiles para asociar tu diseño a la identidad de marca.

3. El Concepto

Debes de definir correctamente cómo es el concepto que buscamos proyectar con esta tarjeta de visita. ¿Quieres proyectar elegancia, selección, cercanía o creatividad? Debes de tener claro desde un primer momento qué concepto te gustaría connotar a quien sujete la tarjeta con las manos, ya que esto definirá el camino que debe de tomar tu diseño.

4. El Presupuesto

Es importante saber el presupuesto con el que contamos para poder elaborar nuestras tarjetas de visita. El presupuesto definirá básicamente los límites a realizar, lo que se puede y lo que no se puede hacer con las tarjetas de visitas. Existen una serie de extras como laminados, barnices UVI, troquelados, tintas directas, etc. que pueden aportar más valor a nuestra tarjeta de visita, pero que lógicamente encarecen el presupuesto. No siempre son necesarios al 100% para conseguir plasmar el concepto que queremos. El presupuesto nos permite conocer los límites que vamos a tener a la hora de diseñar. Quizás el presupuesto me permite imprimir por una cara, o quizás nos llega a imprimir las dos. ¿A una tinta? ¿A dos tintas? Son detalles que deberemos tener en cuenta de cara a su producción.

5. Los Materiales y el Formato

Una vez conocido el presupuesto, podremos establecer los materiales y el formato que vamos a utilizar para elaborar nuestras tarjetas de visita. Desde Imborrable, no os recomendamos que vuestras tarjetas de visita excedan los 95x55mm nunca. Este tamaño es el estándar de carteras y bolsillos, si lo sobrepasamos, seguramente nuestras tarjetas acabarán por ahí perdidas e inservibles.

Por otro lado, recomendamos no imprimir nunca por debajo de los 300g/m2. Este es el gramaje mínimo que os proporcionará una consistencia adecuada al tacto. Piensa que la tarjeta será transportada en bolsillos y carteras. Para evitar que se agriete y rompa, dañando los datos impresos en ella, es importante escoger un papel y grosor de calidad. Además, el tono escogido, la calidad y el grosor afectarán directamente a nuestra imagen personal. Una tarjeta endeble o que luzca “barata” tendrá una connotación más negativa sobre nuestro entorno profesional que una que luzca un aspecto algo más costoso.

6. La Cantidad

Antes de comenzar a diseñar, debemos tener clara la cantidad de tarjetas que vamos a imprimir. Esta cantidad definirá el método de impresión a seguir. Por ejemplo, si vamos a imprimir 100/300 tarjetas es muy probable que nos compense imprimirlas con impresión digital. Si por el contrario, necesitamos imprimir grandes cantidades como 2.000 o 5.000 tarjetas, igual nos compensará más realizarlas bajo una impresión offset.

Las opciones con las que contamos son muy variadas. No existen dos diseños de tarjetas iguales, por eso es importante que el diseño sea idóneo para su finalidad.

Algunos consejos para diseñar tus tarjetas de visita

Os detallamos algunos consejos que os servirán para desarrollar un diseño original y práctico a vuestras tarjetas de visita:

  1. Estudia a la competencia.
    Tómate la libertad de estudiar los diseños de otras empresas y de la competencia. Es importante que uses este estudio para destacar, nunca copiar. Asegúrate de diseñar una tarjeta de visita diferenciadora, que refleje correctamente el concepto deseado.
  2. No dejes de lado la legibilidad.
    No debemos olvidar que el objetivo final de las tarjetas de visita es el transmitir información de contacto, por lo que es importante que esa lectura sea clara y precisa. No recomendamos imprimir ninguna tipografía por debajo de los 6 puntos, y vigilar siempre el contraste entre caracteres y fondo.
  3. Considera los materiales físicos sobre los que vamos a imprimir.
    Por ejemplo puedes estudiar la ganancia de puntos y cómo absorbe el papel la tinta. Algunos papeles como los destinados a la prensa, absorben más volumen de tinta que otros, como por ejemplo los estucados.
  4. Usa siempre una guía de colores.
    Siempre que esté a vuestra disposición lo más práctico sería usar una guía Pantone. En el caso de que no dispongas de una, puedes consultar con la imprenta si puede facilitarte una guía de color.
  5. Utiliza un programa de software vectorial.
    Es importante que en la medida de lo posible el arte final de nuestras tarjetas de visita se realice con un programa de software vectorial como pueden ser Adobe Illustrator o incluso algunos gratuitos como Affinity designer. Evita realizar tu diseño en mapa de bits. Recuerda que el Photoshop es un programa de retoque fotográfico y no es óptimo para realizar este arte final.
  6. No olvides dejar sangrado.
    Cuando estamos diseñando una tarjeta de visita o cualquier otro arte final destinado a la impresión, es importante que dejemos siempre un sangrado de por lo menos 3-5mm a cada lado del corte.
  7. Verifica que los datos son correctos.
    Eso incluye que sean veraces y que no incluyan faltas de ortografía etc. Solicita una aprobación por escrito de tu cliente, para que pueda valorar que todos los datos introducidos están correctos.
  8. Imprime muestras antes de enviar a la imprenta.
    En la impresora de casa o de la oficina, a tamaño real. Esto te ayudará a verificar si la proporción y el tamaño del texto es correcto, ya que en ocasiones cuando estamos mucho tiempo diseñando frente a la pantalla llegamos a estimar que los tamaños son algo más grandes del resultado real final.
Jaime P. Llasera

Soy Ingeniero informático, diseñador gráfico y desde hace más de 10 años ayudo a otras empresas a trabajar en su identidad corporativa.

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